Llevo tiempo dándole vueltas a mi relación con las cosas en el mundo: las cosas de mi casa, las que necesito, las que no, las que se acumulan en las esquinas, las que he guardado porque alguien especial me las regaló, las que llegaron de manera inverosímil, las que me gustaron y compre... tantas cosas que llegan mi vida, ocupan un espacio y luego hay que "cuidar". ¿Qué hago con todo lo que hay alrededor?, ¿lo ordeno? y ahí es donde me bloqueo. ¿Qué es ordenar?, ¿cual es el criterio? y me choco con algo que falta en mi desarrollo, una etapa que me falta, a la que no puedo llegar, que no integré y creo que tiene que ver con el orden, pero también con el deseo. Y el deseo tiene que ver con mi necesidad... Si pudiera planificar un entorno elegido 100% por mi ¿como sería? ¿qué tendría? y ahí voy a imágenes que me invaden... justo, me invaden desde la mente... como es un espacio bonito, armonioso, delicado, acogedor, protector... pocas veces tiene que ver con lo que veo en las rev...
Hace unas semanas estuve en la U. Complu(tense), dando la clase de Psicodrama en el Master de Psico-oncología , como llevo haciendo los últimos 19 años. En esta clase tengo la oportunidad de compartir con los alumnos lo que supone esta gran técnica grupal y vivir con ellos la experiencia de vivir un rato desde el psicodrama. Son clases en las que me lo paso muy bien, me encanta tener un grupo de alumnos disponibles y con ganas de aprender. Y me encanta saber que están preparándose para ayudar a personas que se encuentran en el momento de la enfermedad. Después de tantos años me resulta muy fácil conectar con sus dudas, miedos, preocupaciones; ¿encontraré trabajo de esto?, ¿podré llevarlo sin implicarme mucho?, ¿seré buena en mi trabajo?, ¿sabré qué técnica aplicar en cada momento?, ¿podré dejar mis emociones al margen?, ¿me afectará a mi vida personal?, ¿sabré los suficiente?.... cada una de estas dudas nos lleva a conocer en qué momento esta la persona en su evolución persona...
Os comparto un texto que encontré en internet y que para mi fue muy sanador. Esta escrito por un neonatólogo. Para mi fue como una "confesión" de un médico que ha trabajado con muchos bebés en situaciones parecidas a las que yo pude vivir. (Nací en la semana 28 de gestación con 900gr de peso). Poder sentir que la mirada del profesional reconoce el camino recorrido por los bebés es muy importante, y lo que más me ayudó fue sentir el PERDÓN por el daño ocasionado. Por supuesto que muchas de las acciones eran necesarias (seguro que no todas y menos en la manera en que se realizaban), pero de igual manera se reconoce que esas acciones han ocasionado dolor y por ello se puede pedir perdón. Esta acción hace crecer al profesional que la realiza. ------------------------ Con motivo de la celebración del día mundial del prematuro le pedí al Dr.Guillermo Gutiérrez Calleros Neonatólogo Mexicano quien trabaja en Phoenix Arizona USA nos compartiera una reflexión sobre los prematuro...
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